La Res Pública: parrilla de barrio

Antes de mudarme de Guadalajara, tenía literal más de dos años cruzando casi diariamente la esquina de Marsella y Vidrio. Trabajaba a media cuadra del mencionado cruce y, aunque solía ver esa esquina repleta de gente cada jueves o sábado y, aunque las humaredas de asado de tira en su punto llegaban hasta mi escritorio, nunca me di la oportunidad de ir a probar.

Before I moved from Guadalajara, I crossed the corner on Marsella and Vidrio almost daily for two years. I worked half a block away from this crossing, and even when I saw lots of movement and people their on the weekends, and even when the smoky aromas of chuck ribs wafted to my desk every evening, I never gave myself a chance to check it out. 

Processed with VSCO with s3 preset

Hasta la semana pasada. Invitada por mis padres a comer para aprovechar los últimos ratitos que nos quedan juntos, el viernes pasado me encontré bajo el techo de lámina que cubre la amplia y desenfadada terraza de la Res Pública. Así como el lugar: espacioso, modesto, sin pretensión, es la cocina de esta “parilla de barrio”. De carácter argentino, la Res Pública ofrece una experiencia auténtica: cortes de calidad, cerveza artesanal, chimichurri sencillo y la ausencia de una salsita martajada, que al final ni te hará falta.

Until last week. Invited by my parents to make the most out of my last days here in Mexico, I found myself under the thin metal roof that covers the spacious, casual terrace of La Res Pública last Friday. And just like the place: roomy, modest, comfortable and unpretentious, you can expect the food. A neighborhood grill. Dedicated to Argentinian cuisine, La Res Pública offers an authentic experience: quality meat cuts, artisanal brews, simple chimichurri and the absence of Mexican salsa, that you won’t even miss!

Processed with VSCO with s3 preset

Bebidas y entradas/Beverages and starters

Para calmarme la sed y revivir de una semana de mucho trabajo, pedí una rusa de agua mineral. Curioso que me trajeron un platito con limones y sal de mar, mi agua Topochico y mi vaso, como diciendo: hágalo usted mismo. Me pareció un poco raro, pero finalmente me agradó la sensación de que me hicieran partícipe de su cocina, de que me dejaran sentirme en casa y me preparara mi rusa a mi muy personal gusto.

To quench my thirst and revive after a hectic week, I ordered a “rusa de agua mineral” (basically gas water with lime and salt). Curiously, the waiter brought me a small plate with slices of lime, coarse salt and a Topochico water, just like saying: do it yourself. I found it a bit odd, but then grew on the idea, feeling like I was being invited to be a part of the kitchen, like I was in my own home and could prepare my drink however it pleased me. 

Processed with VSCO with s3 preset

Si ya de plano quieres olvidarte de la oficina e iniciar el fin de semana, pídete una Stella Artois bien helada o una copa de Lab, un vino tinto portugués.

And if you are ready to forget about the office and truly begin your weekend, order an ice cold Stella Artois or a glass of Lab, a Portuguese red wine. 

Processed with VSCO with s3 preset

Ya con la sed controlada y el alma relajada, es momento de ordenar las entradas. Anímate a ordenar algo diferente, como los pimientos asados, que vienen con aceite de oliva y especies y son perfectos para calentar el paladar. Mi papá también pidió una orden de boquerones. Confieso que yo no soy tan fanática de esta anchoa europea, pero sí le di un par de bocados a uno y no lo encontré tan salado como suelen parecerme. Si son de espíritu aventurero, ordénenlos también.

With my thirst under control and a relaxed soul, time came to order our starters. Be adventurous and try something different! The roasted peppers with olive oil and herbs are perfect to wake up your palate. My dad went ahead and asked for the anchovies. I’ll confess that I’m not a big fan of small, salty fish, but I did try a couple of bites and found them less slimy than usual. If you like risky and bold, order them too!

Processed with VSCO with s2 presetProcessed with VSCO with s2 preset

Dos entradas nunca serán suficientes para satisfacer a cuatro bocas hambrientas. Y la verdad es que hay algo que yo no perdono cuando visito un asador argentino… ¡Las empanadas! Así que seguimos la comilona con una empanada cada quien. La mía, de elote, fue una grata sorpresa: desbordante en granos de elote blanco, poco queso y una masa crujiente y ligera, puedo decir que encontré -¡por fin!- una propuesta creativa a la ya clásica humita. 

Two starters will never be enough for four hungry mouths. And the truth is there is something I always look forward to when in an Argentinian restaurant and couldn’t go without: the empanadas! So we continued the feast with an empanada each. I always go for the classic corn and cheese filling, and the Res Pública’s version was a pleasant surprise! Brimming with white corn, light on the cheese, and a delicate, but super crunchy dough, I can finally say I found a creative take on the typical humita. 

Processed with VSCO with s3 preset

Platos fuertes/Entrées 

Aquí sí que no hay demasiado en qué pensar. Tienen que ordenar un buen corte de carne. Porque aunque hay otras opciones, como la milanesa de berenjena o el fetuccini con albóndigas, en la Res Pública la carne es la especialidad. Acertamos pues con el Bife de Chorizo, término medio.

There is not much to think about when it comes to the main courses. Meat is the way to go. Of course you’ll find other tasty options, like the eggplant milanese and the meatball fetuccini, but at La Res Pública, meat is the house’s specialty. We struck gold with a medium rare Bife de Chorizo (strip loin steak).

Processed with VSCO with a6 preset

Processed with VSCO with s3 preset

La carne llegó justo como la esperábamos: de porción generosa y cocción perfecta, acompañada de una guarnición de la clásica ensalada de lechuga, jitomate, cebolla, aceite y vinagre. ¡Un manjar!

The steaks came just as we hoped: generous in size, perfectly cooked, and garnished with a classic lettuce, tomato, onion and vinegar salad. A delight!

Processed with VSCO with s2 preset

Processed with VSCO with s2 presetProcessed with VSCO with s2 preset

Y para acompañar los cortes con un extra, agregamos una orden de espárragos y unas papas fritas a la mesa.

And to complete the spread, we ordered the asparagus and some french fries. Dig in! 

Processed with VSCO with s2 preset

Processed with VSCO with a6 preset

Postre

Para cerrar el festín (y tristemente regresar a la oficina), optamos por compartir un cheesecake con topping de blueberries. Me fascina cuando los cheesecakes son aterciopelados y livianos, ¡y este no decepcionó! Un espresso y un último traguito de vino, cerraron placenteramente la reunión familiar.

To close the banquet (and sadly go back to the office), we chose to share a cheesecake with blueberry topping. I love it when cheesecakes are velvety and light, and this one did not disappoint! A strong espresso and a last sip of wine finished our lovely family reunion. 

Processed with VSCO with s3 preset

Así que no se esperen más tiempo -como lo hice yo- y vayan este mismo fin de semana a deleitarse con ese sabor de barrio argentino que recrean en la Res Pública. Entre la comida sabrosa y el ambiente animado y casual, estoy segura de que vivirán un rato riquísimo. Y si ya lo conocen, ¡cuéntenme sus experiencias, sus platos favoritos, sus recomendaciones! Ya saben que me emociona leer sus historias y comentarios.

So don’t waste anymore time -like I did- and get yourselves to La Res Pública to enjoy their legitimate Argentinian taste this very weekend! Between the savory food and the lively and relaxed atmosphere, I’m sure you’ll have a delicious time! And if you have been to La Res Pública before, don’t hesitate to share with me your experience, favorite dishes and recommendations! You know how much I love to read your stories and comments!

Processed with VSCO with s2 preset

Recuerden seguirme en mis redes sociales (Facebook e Instagram) y compartir esta entrada si la disfrutaron, ¡siempre es un gusto y una ayuda para mí! ¡Hasta la próxima semana!

Remember to follow me on social media (Facebook and Instagram) and share this post if you found it interesting!

 

Puerto Clandestino: ostiones, ceviches, aguachiles y cerveza

5C52BD76-D6A0-4DDE-8F94-A0EE81375DAA

El otro día recibí una invitación para comer en Puerto Clandestino. La verdad es que cada vez más recibo invitaciones y propuestas para ir a conocer restaurantes y locales, y con la idea de que no puedo hablar de lo que no conozco y de que siempre es divertido conocer nuevos lugares, siempre acepto las invitaciones. Pero eso sí, sólo escribo de las que realmente me gustan o se me antojan diferentes e innovadoras. Es parte de mi política de credibilidad, sostengo.

Les platico entonces que quedé contenta con Puerto Clandestino. Se me hizo un lugar perfecto para ir a tomarte una cerveza y un aguachile muy sabroso cualquier día de la semana, pero sobre todo en viernes, para que puedas extender la comida sin necesidad de regresar a trabajar. Ubicado en Pedro Moreno 1550, el local es pequeño, como un pasillo envuelto en madera y cachivaches que recuerdan al mar y a sus embarcaciones. Las luces son bajitas, lo que aumenta el ambiente acogedor del restaurante.

6EA6FB99-663A-40F4-9A62-5BC2257C526E

La terraza

80392103-98EC-428D-90BD-26CBFBA0876A

Fui con René y nos sentamos en la terraza. Llovía. Luego luego se acercó un mesero joven a atendernos, pedimos un par de cervezas y nos acercaron el menú. Lo hojeamos y se nos antojaron muchas cosas, ¡además tienen una gran variedad de platillos! Personalmente, me hecho muy fanática de los ostiones, así que en cuanto vi las diferentes preparaciones que ofrecían supe que teníamos que ordenar unos. Así pues, nos sirvieron una docena de ostiones entre frescos y a las brasas. Probamos los Bloody Mary (como el coctel tradicional), los de aderezo de soya y jengibre aridulce, al aire de cilantro y limón (muy frescos y aciditos), chimichurri (muy, pero muy recomendables, quizá los favoritos de la tarde), los rockefeller, y los zarandeados (picositos, y otros de los preferidos del día). Con nuestra cerveza, los ostiones nos abrieron el apetito y la curiosidad por saber qué más probaríamos. Además, la verdad es que pagar entre 120 y 160 pesos -dependiendo de la preparación que elijan- por una docena de ostiones se me hace un precio espectacular.

C1354E86-C284-450D-9FCF-2FEBBC3B9F70

Variedad de ostiones

9A9C5378-E378-4177-B123-4D5F1782C25A

Antes de que llegara el siguiente tiempo, nos obsequiaron un balazo: un ostión servido en un caballito con clamato, salsas y sal. Continuamos la comida con un par de entradas más. Lo siguiente fue un plato de mejillones al vino blanco. Estaban tan ricos los condenados que René y yo terminamos cuchareando la salsa (muy cremosa y deliciosamente sazonada) y pasando pedacitos de pan por los restos de crema y queso del plato hondo.

51563B2F-D9E5-4641-887D-5CE06AA5F447

Mejillones al vino blanco

D577D36E-8353-4C78-96AC-0A1C2829F34D

Tiradito de atún

Seguimos con un tiradito de atún con acentos súper orientales. Las láminas de atún fresco estaban cubiertas en una salsa espesa de soya, pepino y zanahoria en juliana, cebollín, ajonjolí y rodajas de rábano. Si les gustan los sabores agridulces y notas fuertes de sal provenientes de la soya y el pescado, este tiradito es para ustedes. Ren y yo lo disfrutamos, aunque sí tuvimos que ordenar la segunda cerveza para preparar el paladar para el siguiente platillo.

4DAFB915-69BF-4E8C-8A61-75292A5E75B2

En Puerto Clandestino puedes elegir de entre cuatro distintos tipos de aguachiles: verde, rojo, mango, oro negro (todos pueden ser de pescado o camarón), o puedes aventurarte y elegir un Aguacachile. El Aguacachile es distinto al aguachile porque la salsa tiene aguacate, por lo que se vuelve más espesa, además de que también le agregan otros chiles y toques orientales, por lo que el resultado es totalmente diferente, ¡y muy enchiloso! Nosotros pedimos el de camarón y la verdad es que quedamos muy sorprendidos. La salsa estaba muy rica, y con rodajas extra de aguacate, láminas de rábano y trocitos de chile verde, no podíamos dejar de comer (ni de limpiarnos el sudor con una servilleta, ¡qué picante!).

28131B7C-1A5E-4D93-ADA1-7BA2D68D8785

Aguacachile

28E870BD-EAC2-40CB-BDDB-B467AE49F690

Ceviche Trajinera

Seguimos el festín con un ceviche, ¡cómo ir a un lugar de mariscos y no probar el de la casa! Pues la elección estuvo difícil, porque en Puerto Clandestino tienen nueve tradicionales (pescado en trozo, camarón, marlin guisado, pulpo, surimi…) y diez tropicales. ¡Neta son muchísimos de dónde escoger! Los meseros, todos muy amables, nos recomendaron el  Trajinera: pulpo mezclado con chicharrón y carnitas (la orden a $110.00, ¡les digo que está bastante bien de precios!). El ceviche venía con pico de gallo y totopos para comértelo con más gusto. ¡Nos lo comimos de volada!

32AB0CF2-A541-4DC0-9C65-A3F35D19FD69

Casi para finalizar (claro, pedimos también un par de cervezas más), probamos una de las especialidades: el atún en costra de ajonjolí, que va preparado con crocante de espinacas y fresas salteadas al balsámico. La verdad es que las fresas le dan un toque muy distinto al atún tradicional. El pescado estaba muy fresco y además le pusimos gotitas de las salsitas que te ponen al centro de la mesa -todas muy muy ricas-, lo cual nos dejó un gran sabor de boca.

C6AD24DC-56BD-4FC8-BB20-B612AB079D2C

Atún encostrado

De postre degustamos una nieve casera de zarzamora, perfecta para cerrar con broche de oro la abundante y rica comilona.

Alargamos lo más que pudimos nuestra partida, yo tenía que entrar a trabajar, pero estábamos tan a gusto que preferí llegar un poco tarde, por quedarme un rato más ahí con René. Además estábamos a un par de días de nuestra boda civil, y con el día lluvioso, como que estábamos reflexivos y más enamorados (si es que eso es posible, je).

68078E2A-40C2-4E9C-8EF5-0B20046C12DA

Balazo

Disfruté mucho mi comida en Puerto Clandestino, el trato de su personal, la amabilidad de Sergio, que estuvo muy al pendiente de nosotros todo el tiempo. Se me antoja volver pronto con amigos, además está padre que queda a media cuadra de Chapultepec, porque te toca ver todo el movimiento de la gente sobre el solicitado camellón. Además, tiene televisiones, así que puedes ver cualquier partido de futbol, americano o cualquier deporte o juego que en el momento sea de su interés. Los invito a que vayan a probarlo y también disfruten de un rato agradable.